sábado, 17 de octubre de 2009

Viaje a San Francisco en 2008 - El valle de Salinas, en California, inspiró las principales obras del Premio Nobel norteamericano John Steinbeck. Al este del paraíso, Las viñas de la ira o Cannery Row están grabados para siempre en el soñado paisaje californiano. A pocos kilómetros de San Francisco, la capital de las artes y las letras californianas, es conocido como “la gran ensaladera norteamericana”. No se trata del célebre crisol de razas del que puede enorgullecerse la ciudad del Golden Gate, sino de un término literal: en estas tierras siempre soleadas se producen gran parte de la lechuga y los tomates que llegan a las mesas de todo el país. La región vive de la cultura concentrada en la Universidad de Stanford, el vino del Valle de Sonoma y el turismo que se vuelca a la península de Monterrey, las misiones jesuíticas y la “17-Mile Drive”, la ruta costera sobre las bravías aguas del Pacífico que está considerada entre las más hermosas del mundo. California, que le debe el nombre a una mítica isla cargada de riquezas de la novela de caballerías española Las Sergas de Esplandián, es hoy tanto como ayer el símbolo del sueño americano de progreso y prosperidad eternos. No importa cuántas veces ese sueño se haya chocado con la dura realidad. John Steinbeck, que nació en Salinas, el corazón de la “ensaladera”, reflejó este choque en sus novelas tantas veces y con tanta vehemencia que terminó –aunque premiado con un Nobel y consagrado por el cine– aborrecido por la gente de su región natal. Ofendidos por su opresiva visión de la vida del trabajador californiano y la oscura percepción de sus ciudades, quemaron sus libros y le negaron el saludo. El mismo llegó a decir que “California ya no era su país”. Sin embargo, Steinbeck sigue siendo el “escritor de la gente”, y para sus lectores es quien mejor cristalizó el costado trágico del sueño americano. (Sacado de un artículo de Graciela Cutuli en Página 12)

No hay comentarios: